Blogia

Voces del Misterio

Autopsia a un Faraón

ESTUDIO DEL ADN DEL FARAÓN

El historial médico de Tutankamón

  • Un análisis genético y radiológico de la momia del faraón muestra sus enfermedades.
  • Un trastorno óseo combinado con la malaria pudo causar su muerte, según las pruebas.
Máscara de oro del famoso faraón. (Foto: AP)

Máscara de oro del famoso faraón. (Foto: AP)

 
Fuente:PATRICIA MATEY/ElMundo.es

MADRID.- Porque murió joven, a los 19 años; porque no dejó herederos; y porque en los relieves y en las estatuillas tiene una apariencia femenina. Mucho se ha especulado sobre las enfermedades y la posible causa de fallecimiento del faraón egipcio Tutankamón, como también se ha teorizado sobre quién eran sus familiares directos.

Parte de la 'verdad' sale ahora a luz gracias a la utilización de varios métodos científicos, incluidos análisis genéticos, antropológicos y radiológicos, llevados a cabo sobre su momia y sobre otras 10 relacionadas de alguna forma con el joven faraón. Todas ellas han formado parte del proyecto iniciado hace ya dos años, conocido como la Familia Real Tutankamón.

Publicado en el último número de la revista 'Journal of the American Medical Association' (JAMA), el estudio detalla que la malaria y las anomalías óseas parecen haber contribuido al fallecimiento del rey faraón Tutankamón.

"Debido a su muerte prematura, sin dejar descendencia, ha habido numerosas especulaciones sobre las enfermedades que pudieron sobrevenirle. Sin embargo, la mayoría de los diagnósticos establecidos son hipótesis derivadas de la observación y de la interpretación de los utensilios materiales encontrados en las tumbas, y no por la evaluación de los restos momificados de las personas reales", aclaran los autores del ensayo.

Dos de los trastornos que se habían sugerido son una forma de ginecomastia (excesivo desarrollo de las mamas en los varones, normalmente, como resultado de un desequilibrio hormonal) y el síndrome de Marfán (enfermedad rara del tejido conectivo que afecta a muchos sistemas orgánicos y que se caracteriza por un aumento inusual de la longitud de los miembros).

"Las supuestas mamas aumentadas de Tutankamón, así como las de su padre, no han podido ser determinadas porque Akenatón es un esqueleto momificado y el joven faraón carece de parte frontal de la pared torácica. Por el contrario, el pene de Tutankamón, hace tiempo separado del cuerpo, sí está bien desarrollado. En cuanto a los huesos de la pelvis están casi totalmente desaparecidos. Los de su progenitor, pese a estar fragmentados, no muestran características femeninas tras su reconstrucción mediante el uso de tomografía computarizada", reza el ensayo.

Alteraciones óseas y malaria

A pesar de que las nuevas inspecciones en el cráneo y el tronco del joven faraón no revelan información novedosa, "sí se han producido hallazgos llamativos que proceden del examen detallado del pie", comentan los investigadores. En comparación con la anatomía normal del mismo, el pie derecho de Tutankamón tenía un arco bajo. El arco longitudinal medial del izquierdo era ligeramente superior al normal, con la parte delantera en decúbito supino y posición girada hacia adentro, similar a una deformidad del pie equino varo" (o pie zambo), agregan los autores.

La momia de Tutankamón, sin el vendaje. (Foto: Ben Curtis | AP)

La momia de Tutankamón, sin el vendaje. (Foto: Ben Curtis | AP)

Otras evidencias hacen referencia a la necrosis ósea en el segundo y tercer metartasiano izquierdos lo que hacen pensar, junto con otros hallazgos, "en que la enfermedad de Freiberg o de Köhler II (un trastorno óseo que afecta principalmente al segundo metatarsiano y que deteriora las articulaciones) estaba floreciendo en el momento de su muerte", determinan.

"Este hecho demuestra que los bastones encontrados, como los de caña de azúcar, no obedecen a una cuestión meramente estética o simbólica sino a un problema físico real", explica Carles Lalueza-Fox.

Tanto Hawass como su equipo insisten en "que no hay signos de ginecomastia ni de craniosinostosis (fusión prematura de las suturas craneales tras el nacimiento) o del síndrome de Marfan en el joven rey, pero la acumulación de malformaciones en la familia de Tutankamón es evidente.

Diversas patologías como la enfermedad Köhler II han sido diagnosticadas en Tutankamón, pero ninguna por sí sola le causó su muerte. Las pruebas genéticas para 'Plasmodium falciparum' (el parásito de la malaria) han revelado indicios de la patología infecciosa en cuatro momias, incluida la de Tutankamón. Además, la fractura de una pierna, como consecuencia tal vez de una caída, progresó hacia una enfermedad crónica (una necrosis ósea vascular, enfermedad producida por la falta de irrigación sanguínea al hueso) debido a su infección por malaria. Ambas circunstancias fueron las causas más probables de su muerte".

El procedimiento empleado

Para Carles Lalueza-Fox, del Instituto de Biología Evolutiva de Barcelona, los "kits de amplificación de marcadores genéticos polimórficos empleados en la investigación, tanto en las momias masculinas como en las femeninas, son los utilizados normalmente en genética forense y permiten, efectivamente, analizar ocho microsatélites cromosómicos. Esto ha facilitado la aportación más novedosa, que es saber quiénes eran los padres y otros familiares de Tutankamón".

"Hemos identificado a su padre en la tumba KV 55 (la de Akenatón) y a su madre, en la KV35, aunque se desconoce su identidad", aclara Zahi Hawass, director del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto y firmante principal de la nueva investigación, en la que han participado también científicos italianos y alemanes.

Para los científicos, "este estudio sugiere un nuevo enfoque en la investigación molecular genealógica y en la palogeonómica de los patógenos de la era faraónica. Una disciplina científica llamada Egiptología molecular podría establecerse y consolidarse con la fusión de las ciencias naturales y de la vida, de la cultura, las humanidades, la medicina, y de otros campos".

Reservas éticas

En un artículo de opinión que acompaña al estudio, Howard Markel, de la Universidad de Michigan en Ann Arbor (Estados Unidos) se pregunta por este tipo de ensayos y cómo deberían llevarse a cabo.

"En el futuro lo que está menos claro es el desarrollo de las normas éticas con las que deben conducirse las investigaciones genéticas, médicas y radiológicas de otros humanos de la Historia. ¿Se podrán exhumar cuerpos para resolver 'puzzles' patológicos inquietantes? ¿Tienen las figuras históricas derecho a las mismas normas de privacidad que los ciudadanos normales y a disfrutarlas incluso después de la muerte? Y más pragmático, ¿qué es lo que realmente se gana con estos estudios? ¿Puede cambiar la forma actual de pensar sobre el tratamiento y prevención de enfermedades mortales, como la gripe? ¿Va a modificarse la comprensión del pasado...?".

Para Markel, "todos los historiadores son culpables de disfrutar de la lectura del correo electrónico y de los materiales personales de los demás. Sin embargo, antes de molestar a los muertos con las maravillosas técnicas científicas del siglo XXI, es esencial seguir el ejemplo de los autores de este nuevo trabajo y ponderar todas las implicaciones éticas de estos trabajos para evitar abrir una caja de Pandora histórica".

La maldición de Tutankhamón


Los tesoros encontrado son incalculables.
Tutankhamón: los nuevos hallazgos

Recientes estudios han confirmado que al contrario de lo que se suponía hasta ahora Tutankamón no fue asesinado. Su muerte se produjo a causa de una fractura en la pierna, su curación se complicó y causó la muerte debido a una infección o simplemente por una hemorragia interna.

Este (el asesinato) era uno de los pilares sobre el que se basaba la leyenda o maldición de este faraón, aún así existen razones para pensar que tal cúmulo de muertes no se deben tan solo a una coincidencia.

La Maldición de Tutankamón

Por más de 3270 años su cuerpo había quedado oculto a los ojos del mundo. A la codicia y la maldad de la raza humana. Al igual que sus antecesores, Tutankamón había sido enterrado en el Valle denominado de los Reyes. Todos aquellos que reinaron sobre la misteriosa raza descansaban allí en uno u otro lugar. Por siglos el Valle de los Reyes había sido saqueado por todo tipo de maleantes, aventureros, conquistadores y, finalmente; los arqueólogos que deseaban los ocultos tesoros del lugar. El valle fue saqueado de una forma tal que sus paredes graníticas parecían un paisaje escapado de la Luna. Se llegó al convencimiento de que todos los Faraones habían rendido sus secretos a la Humanidad en una u otra forma. Pero aún quedaba una... Tutankamón.

Muerto en plena adolescencia en el año 1340 antes de Cristo, nadie sabía con exactitud en donde se hallaba su tumba. Howard Carter se encontraba trabajando para el gobierno de Egipto como Inspector General del Departamento de Antigüedades.

Había dedicado casi la totalidad de su vida científica a la tarea que le llevaba de la mano. El descubrimiento y conservación de los tesoros escondidos en las tumbas reales. Uno tras otro los arqueólogos que buscaban la tumba de Tutankamón se dieron por vencidos. Liquidaban sus expediciones y volvían a sus tierras y a sus Universidades contando lo que podía haber sido.

Solo uno permaneció expectante. Howard Carter estaba decidido a develar el misterio del Faraón adolescente. Desde 1917 se dedicó a excavar en los restos de los otros arqueólogos. No teniendo el capital suficiente, muchas veces él mismo tenía que emprender la tarea con algún estudiante, discípulo u obrero mal pagado. Excavaba en los sitios en que se había excavado con anterioridad por dos motivos. Primeramente porque de esta forma se ahorraba en mano de obra y por otra porque ya había camino adelantado en las excavaciones abandonadas. Era un juego rutinario pero que podía rendir frutos. La principal ventaja de Carter era su profesión. Residiendo en Egipto, trabajando para el gobierno tenía todo el tiempo del mundo para finalizar su tarea (si lograba el éxito). Los informes mostraban que, efectivamente; la tumba de Tutankamón no se había encontrado aún. Que estaba allí desafiando todos los esfuerzos para dar con su paradero. Por lo tanto Carter se dedicó a esta tumba especialmente.

El Descubrimiento de la Tumba

Y por fin, el 26 Noviembre de 1922 sus esfuerzos de varios años dieron el resultado apetecido. La entrada a la tumba fue descubierta. Dieciséis escalones que conducían hacia las profundidades (esto dio pié a la teoría de que Tutankamón solo tenía 19 años al morir.) Tras bajar los escalones Carter se encontró en una antecámara. Tras de él se encontraba Lord Carnavon, arqueólogo aficionado y el hombre que había suministrado el dinero para la tediosa y costosa operación de rescate, Carter se inclinó ante la puerta de granito. Una puerta maciza grabada con todo tipo de signos jeroglíficos. Bajo la puerta había una especie de rajadura por la cual podía verse hacia adentro. Carter se inclinó con su linterna y la enfocó hacia la Tumba Real. Por varios minutos permaneció inmóvil viendo lo que acabamos de describir. Los tesoros incontables que brillaban en la oscuridad y que adquirían dimensiones propias al ser violados por la luz eléctrica... casi 3500 años después de su desaparición.

-Bueno... ¿ves algo? -exclamó Lord Carnavon en el colmo del nerviosismo. Carter movió la cabeza afirmativamente.

-Veo cosas maravillosas... -susurró emocionado.

Los tesoros que yacían en aquella tumba, como diría Carter más adelante "estaban fuera del ámbito terrestre, sencillamente no tenían precio para ser evaluados." No andaba lejos de la verdad. Piedras preciosas en montones. Muebles de oro sólido, vasos de exquisita configuración, mantos reales conservados en perfecto estado, y finalmente un trono real de oro que por sí solo valía el rescate de un Emperador. Todo esto sin contar infinidad de pequeños objetos, cada uno de los cuales hubiese hecho las delicias de cualquier museo en el mundo a un precio de millones. Todo junto, lo contenido en las cuatro cámaras encontradas fue descrito por el arqueólogo americano James Breadstad como "Los inmensos e incalculables tesoros de un niño que dominó el mundo mucho antes de que se conociera Creta, antes de que Grecia fuera concebida o Roma creada... y cuando aún más de la mitad de la historia de la civilización estaba por escribirse".


Lord Carnavon a la izquierda a la derecha Howard Carter el descubridor de la tumba.

Y sin embargo, el momento más emocionante y remunerador tendría que venir dos años después, el 3 de debrero de 1924, cuando Carter y su cuadrilla finalmente abrieron la puerta en la última cámara, la dedicada a tumba del Faraón especialmente. Un grito de admiración escapó de la garganta en los pocos presentes. Estaban ante un masivo ataúd de granito de más de nueve pies de largo. Dentro del ataúd había otros tres más pequeños que a su vez se fijaban uno en el otro con pasmosa precisión. Los dos exteriores hechos de madera con incrustaciones de oro y piedras preciosas en la parte interna. Y el tercero y último conteniendo los restos del faraón adolescente hecho de oro sólido. Allí estaba el cuerpo momificado del faraón Tutankamón. Su rostro cubierto con una máscara que semejaba sus facciones aniñadas y también de sólido oro.

Carter y sus obreros no constituían los primeros violadores de la tumba. A las claras se veía que, ladrones del Valle de los Reyes habían penetrado en ella. Aún cuando ninguno de ellos se atrevió a tocar el ataúd real. Los sellos en las puertas habían sido rotos y arreglados nuevamente por los guardianes. Tutankamón fue violado en su descanso eterno por Carter. Estos históricos y maravillosos descubrimientos atrajeron la atención internacional en el acto. Cientos y miles de turistas llegaron al Valle de los Reyes desde todos los ámbitos del mundo. Caminaban por el polvo del desierto excavando, pateando y apartando cuanta piedra había en su camino con la esperanza de encontrar algún objeto precioso perdido.

Esto hacía que Carter tuviera que mantener continua vigilancia 24 horas al día sobre su descubrimiento. Pero aún más que los tesoros había algo que atraía la morbosidad de la multitud. Se corría entre los egipcios una leyenda. Se decía que todo aquel que violara la tumba del faraón Tutankamón encontraría muerte por su profanación. Una maldición ancestral, mística y horrenda que escapaba desde las gélidas paredes de la tumba subterránea y que detenía a todo aquel que se acercara a ella con la excepción de Carter y su equipo.

La Maldición cobra Forma

Sintiéndose muy solitario y cansado, Carter había instalado en la tumba - donde trabajó diariamente durante 16 años - una jaulita con un canario, cuyo canto ponía algo de alegría en el sombrío ambiente. Una tarde notó que el canto se interrumpía bruscamente y, al levantar la vista, vio una cobra (la serpiente guardiana de los faraones y encarnación de la diosa Edjo) devorando a su infortunada mascota...

La maldición comenzó a confirmarse. Lo que comenzó como un simple cuchicheo terminó por convertirse en trágica realidad, en apariencia. La muerte de Lord Carnavon fue el gatillo que disparó la imaginación del mundo entero. Murió el 5 de Abril de1923, apenas diez meses después de haber penetrado en la Cámara Real. George Edward Molyneus Herbert, más conocido como el quinto conde de Carcarvon había tomado la egiptología y la arqueología con la misma pasión que otros millonarios y miembros de la nobleza toman los deportes o la sociedad. Mientras que se encontraba en los días del sensacional descubrimiento fue picado por un mosquito en la mejilla izquierda. No le prestó la menor atención a la picada de mosquito, un incidente que ocurría día a día y a millares de turistas y locales. Una semana después, mientras que se afeitaba se cortó encima de la picada anterior.

De repente, un par de días más tarde comenzó a sentirse mal de salud. Y se agravó tanto que tuvo que ser trasladado al Cairo con urgencia. El 17 de marzo se conoció que una grave infección le había atacado la garganta, el oído interno y el pulmón derecho. Los doctores en El Cairo le dieron diversas inyecciones de suero que, aparentemente detuvieron el curso de la enfermedad. Sin embargo el 27 de marzo un ataque fulminante de neumonía se extendió por ambos pulmones.


Mascara funeraria de Tutankamón.

Tras sufrir una terrible agonía plagada de dolores horrendos y deformaciones física, incluida la caída de todos los dientes, para el 4 de abril estaba muerto. Un continuado ataque de tos hizo que su corazón fallara a las dos de la madrugada. En ese mismo instante, Suan, su perra fox-terrier, comenzó a aullar en Inglaterra muriendo en brazos del mayordomo. La familia Carnavon, reunida en el hotel Continental Savoy en El cairo recibió la noticia por la enfermera que lo había cuidado. Nada más terminar la frase todo quedó a oscuras; un fallo en el suministro de energía dejó sin luz a toda la capital egipcia.

Inmediatamente y posterior a su muerte los rumores sobre la "maldición" se hicieron voces públicas que los periódicos y medios informativos tomaron de su buena cuenta. ¿Por qué? Se preguntaban ¿Un hombre con apenas 57 años, saludable y sin enfermedades anteriores había de sucumbir ante la picada de un mosquito? A estas alturas surge un egiptólogo que afirmaba haber "descifrado la inscripción que había sobre la entrada en la tumba" Según el Egiptólogo esta inscripción decía: "La muerte vendrá con alas ligeras sobre todo aquel que se atreva a violar esta tumba" Lo cierto es que la famosa inscripción jamás pudo ser encontrada nuevamente ya que los trabajadores de Carter destruyeron la pared que la tenía escrita.


Una cobra acabó con la vida del canario que acompañaba a Carter

Los faraones tenían una especie de miedo masivo y patológico a la violación de sus tumbas. La muerte en el Egipto antiguo no era símbolo de miedo o terror. Morir era liberarse y emprender el viaje al País del Infinito. Sin embargo, para que este viaje estuviera garantizado era necesario preparar a los cadáveres mediante la momificación y después ocultarlos para siempre mediante tumbas inviolables. El fracaso de estas medidas hacía que el alma del egipcio vagara eternamente sin encontrar reposo. Aquellos ricos que se podían permitir el lujo de cámaras secretas y subterráneas se tomaban gran parte de su fortuna para garantizar la inviolabilidad de su muerte. Por ejemplo, se hacían innumerables pasadizos secundarios que no conducían a ninguna parte y que despistaban a los violadores. En el caso de los faraones, las precauciones alcanzaban características casi sobrehumanas.

Lord Carnavon tenía un medio hermano, Audrey Herbert, que lleno de entusiasmo por el descubrimiento de su pariente y Carter se trasladó a Egipto a fin de estar presente cuando encontraran la Cripta Final. A su regreso a Londres, sin causa prevista o lógica cayó muerto en el piso de su dormitorio mientras se preparaba para tomar un baño. Carter eliminaba lo sucedido con comentarios tales como "se trata de teorías sin sentido... tonterías" Pero sus allegados decían que estaba sumamente alterado por estas muertes. Especialmente cuando su más cercano ayudante Arthur Mace siguió la misma suerte de los Carnavon. Mace fue el hombre que, con una barra de hierro rompió los últimos pedazos del sello que separaba al mundo exterior de la Cámara Real. Poco después moría de forma fulminante en el hotel que ocupaba Lord Carnavón en el Cairo. Los médicos se encontraron imposibilitados de dar una explicación científica a su repentina muerte. Pero aquí no se detenía la aparente maldición.

Sir Douglas Reíd, el radilogista que había trabajado bajo las órdenes de Carter sacando radiografías de la momia en la tumba seguía el mismo camino. Repentinamente enfermó de cansancio y agotamiento, tuvo que regresar a Suiza, su país natal. Allí fallecía dos meses después sin causa conocida. Seguían las muertes violentas. La secretaria de Carter, Bethel, moría de un ataque al corazón. Cuando su padre se enteró de la noticia (también había estado en la Tumba) falleció al lanzarse de un séptimo piso. Un profesor canadiense, amigo de Carter recorrió la tumba pocos después del hallazgo, sólo para regresar al hotel en el Cairo y morir víctima de un ataque cerebral.

El pánico corría como las olas de viento polvoroso en el desierto. De innumerables fuentes llegaban noticias de que los trabajadores que participaran en la excavación también morían por igual¿Sería cierto todo aquello? Pero aún faltaba lo principal, lo horrendo. La momia de Tutankamón fue lleva da a la Universidad del Cairo en Noviembre 11 de 1925. Se trataba de hacerle la autopsia bajo el escalpelo profesional del doctor Douglas Derry, una autoridad en la materia. Derry, en un silencio de muerte tomó el escalpelo y realizó una incisión directa en los vendajes exteriores de la momia. Los vendajes cayeron a ambos lados mostrando 143 pequeñísimos bolsillos. Cada uno de ellos guardando una piedra preciosa. Alrededor de su cuello estaba el "collar de la protección" según la religión egipcia y confeccionado en hierro. Los brazos estaban cubiertos con magníficos brazaletes. Siete en el derecho y seis en el izquierdo. Cada dedo de sus manos tenía un anillo de oro macizo. El abdomen estaba cubierto con capas de misteriosos objetos también de oro macizo. Todos ellos en forma de T. La cabeza estaba cubierta con una magnífica diadema de oro y separándola del afeitado cráneo (según la moda egipcia) había una malla de finísimo oro batido. Por fin todos los adminículos y ornamentos fueron separados. Los presentes dieron un suspiro de asombro.

Las facciones del Faraón Niño aparecían serenas. Casi vivas. Perfectamente conservadas. En la mejilla izquierda, casi bajo el lóbulo de la oreja tenía una depresión en el hueso. Se especuló que quizás de aquello había muerto el faraón. Una fractura en el hueso y un derrame cerebral. Sin embargo jamás se encontraron pruebas para garantizar esta teoría como válida. La voz del pueblo se entera de todo. De algún lugar surgió el rumor de que "el Faraón tenía una marca en el mismo lugar en que Lord Carnavón fue picado por el mosquito" Y esto era cierto. De allí en adelante se esperó la muerte de los asistentes a la autopsia de un momento al otro. La prensa se cebaba en ellos. Las personas en la calle los consideraban como "muertos en vida." Incluso científicos amigos se alejaban de sus alrededores.

Lo cierto es que uno de ellos, que ayudó al doctor Derry en la autopsia murió poco después de un ataque al corazón. Sin embargo, el principal ejecutor de la autopsia, el mismo Derry sobrevivió hasta pasados los ochenta años. La teoría de la maldición tenía sus pros y sus contras. El mismo Carter sobrevivió su descubrimiento hasta los 67 años y murió de aparentes causas naturales. Sin embargo había algo que llamaba la atención. Los dos asistentes principales. Los dos "secundarios" en los momentos cruciales de la profanación habían muerto. Uno de ellos el Lord Carnavon. El otro fue el radiologista Carlyle ayudante del doctor Derry ¿Coincidencia? Los que se dedicaron a explotar la leyenda sensacionalista de la "maldición" ampliaron sus explicaciones.

Según ellos, Lord Carnavon representaba la fuerza monetaria que había hecho posible las excavaciones. Sobre él debía caer la maldición y no sobre Carter que era un simple egiptólogo pagado por el Gobierno. En el caso de Carlyle se llegó a la conclusión de que, tras de la incisión primaria efectuada por el doctor Derry, el resto de la operación fue realizado por su ayudante. En otras palabras, fue la mano ejecutora. Esta explicación tiene lógica. En este caso la maldición faraónica hubiese alcanzado al instigador y al profanador. Los médicos en la actualidad tienden a explicar la muerte de Lord Carnavon y la de varios miembros de la expedición mediante los últimos descubrimientos. Con toda seguridad (según ellos) Lord Carnavón fue infectado por la picada del mosquito. Esto trajo como consecuencia que, en ausencia de los antibióticos que aún se desconocían, la muerte fue inevitable.

Para 1935 la cifra total de muertos relacionados con Tutankamón sumaba veintiuno y varios recopiladores de sucesos la elevaron hasta treinta. Lo cierto, es que hasta para el más escéptico la lista más pequeña resulta impresionante. A esto se debe añadir los sucesos posteriores ocurridos en la década de los años sesenta, consiguiendo que la maldición de Tutankamón volviera a ser titular en los periódicos. Mohammed Ibrahim, en esa época director egipcio de antigüedades, intentó impedir que varias reliquias halladas en la tumba fueran a a París. Había sufrido una serie de pesadillas que anunciaban su muerte si las dejaba salir de Egipto. El gobierno le obligó a aprobar el traslado y ese mismo día murió atropellado. El doctor Ezze-din Taha, de la Universidad de El Cairo, descubrió que varios arqueólogos y personas que trabajaban con restos antiguos solían padecer infecciones en la vías respiratorias debidas a la existencia de diversos hongos. En 1962 expuso que la famosa maldición podría tener origen en estos peligrosos hongos. Al salir de la conferencia tomó su coche. En la larga carretera de El Cairo a Suez chocó frontalmente contra otro coche. La autopsia demostró que su muerte se debió a un fallo cardiaco ocurrido pocos segundos antes del accidente.

Durante la década siguiente la maldición continuó. En 1972 el nuevo director del Departamento de Antigüedades egipcio, Gamal ed-Din Mehrez, sucesor de Ibrahim, afirmó a Philipp Vandenberg que no creía en la maldición: "Fíjese en mí, toda la vida he estado trabajando con tumbas y momias. Seguramente soy la mejor prueba de que todo son coincidencias" Gamal murió la noche siguiente a la supervisión del empaquetado de los objetos destinados a la exposición que se iba a celebrar en Londres. Los miembros de la tripulación del avión que efectuó el traslado a la capital británica se vieron también alcanzados por la maldición. El teniente Rick Laurie murió en 1976 de un infarto. Su esposa se volvió loca y contaba a todo el mundo que su marido murió por culpa de la maldición. El ingeniero de vuelo Ken Parkinson sufrió seis infartos y murió en 1978. El oficial Ian Lansdown confesó haberse burlado de la maldición dando una patada al cofre que transportaba la mascara. Se fracturó esa misma pierna al romperse una escalera de hierro y su curación se complicó hasta que pasados seis meses pudo volver a andar. La casa del teniente Jim Webb se incendió mientras pilotaba el avión hacia Londres. Y Brian Rounsfall que se burló junto con Ian de la maldición dedicándose a jugar a las cartas sobre la caja que contenía el sarcófago sufrió dos infartos el año siguiente.

La lista continuó de nuevo en los años ochenta destacando la filmación de la película La maldición del rey Tut en donde se usaron objetos pertenecientes a Tutankamón. El protagonista, Ian McShane, cayó con su coche por un acantilado el primer día de grabación rompiéndose la pierna por diez sitios.

Parece ser que la maldición lleva años inactiva. Quizás sea auténtica, quizás sólo sean coincidencias sorprendentes, pero ahí está en pié desafiando a cualquier explicación. ¿Es cierta la leyenda del faraón Tutankamón? Sólo la máscara inmutable de su rostro guarda la solución.


Presentación oficial de la Revista Digital Ávalon

En un día especial de la jornada de la Semana del Misterio, en el Centro Cultural Don Cecilio en el barrio trianero de Sevilla, se presentó oficialmente la Revista digital Ávalon, fue el viernes día 12 de febrero.

Presentacion

Nuestro redactor jefe, Alberto Luis Fernández, intervino para explicar como surge la idea, al tiempo que habla un sobre la propia revista, sus colaboradores y las firmas invitadas.

Acto seguido, tomó la palabra Lorenzo Fernández Bueno para apadrinar a la nueva revista. Nuestro padrino de honor elogió el trabajo realizado por los integrantes de Ávalon y la calidad de los artículos así como el aval que garantiza la figura del director, José Manuel García Bautista.

Hizo hincapié en la labor de divulgación a través de la red, ya que la revista además de estar en un cómodo formato digital y ser gratuita, tiene su propia página web y se puede encontrar en Facebook y en Twitter. Lorenzo no pudo dejar de alabar la difusión por la red de la que entre otras cosas, se encarga el redactor jefe de la revista, Alberto Luis Fernández.

Se presentó ante todos los presentes el último número de la revista, en el que aparece además un artículo del director de la revista Enigmas. Este último indicó que el futuro de las míticas revistas Enigmas, Más allá, Año Cero…, será el de seguir nuestro camino, pues con las nuevas tecnologías el papel dejará paso poco a poco a las revistas en formato digital.

Son ya cuatro números lo que lleva de andadura Ávalon, y esta semana ha entrado ya de lleno en el mundo de los medios de divulgación del mundo del misterio. Y ha sido amplia y generosamente acogida por el público, y por muchos grandes maestros buscadores de enigmas.

Revista digital "Ávalon" nº.4

Pincha sobre la imagen para leer o descargar

Crónica: "La ruta de El Dorado" con Lorenzo Fernández y Juan Jose Revenga, VI Semana del Misterio

 

PICT0109

La ruta del Dorado

Conferencia/tertulia con Lorenzo Fernández y Juan José Revenga

Llegó la última conferencia y con ella el final de la VI Semana del Misterio en Sevilla. Con la novedad de comenzar a eso de la doce y media de la mañana, Colinet sube por última vez al escenario felicitando a todos los organizadores del evento, desde a José y Jordi por su completa labor, hasta los camareros que tan pacientemente nos han atendido, pasando por todos los colaboradores que han aportado su granito de arena. Sin olvidar felicitarnos a todo el público en general, después de todo es el día de San Valentín. Tras aplausos y abrazos a granel, llega la hora de presentar al último premio Reloj de Arena y productor de documentales de TVE, y al director de la revista Enigmas.

La conferencia de los maestros no da lugar al aburrimiento. Trazan un extenso mapa misterioso que recorre gran parte del planeta, desde México o Perú hasta Egipto, sin permitir que se nos escape la relación entre los vestigios de una posible civilización anterior, hallados en esos diversos lugares.

PICT0110Comenzamos con imágenes del Señor de Sican, perteneciente a la cultura Mochica, para que vayamos teniendo en cuenta cómo junto a los mayas, los incas, aztecas…, construían sus ciudades en lugares estratégicos, bien en lugares ocultos, camufladas en la selva para quizás protegerse de sus temibles dioses, o bien en lugares de varios miles de metros de altitud, puede que para estar más cerca de esas deidades. En Nazca nos adentramos en las representaciones de lo que sus habitantes veían, animales por ejemplo, pero también otros extraños seres como el conocido “Astronauta”, saludando a Dios sabe quién. Menos conocidos son los petroglifos de la Pampa de Palpa, representaciones antropomorfas con luces o antenas alrededor de las cabezas.

Lorenzo y Juanjo saben involucrarnos en su historia; sentimos la fatiga que tuvieron que sufrir en su viaje a más de cuatro mil metros de altura, los molestos mosquitos, los animales que salen a cazar por las noches mientras nuestros reporteros intentan descansar, o como su 4×4 les dejan tirados más de una vez, entre pantanos y desiertos.

Pero no renunciarán a seguir en la búsqueda de la ciudad perdida de Paititi, y encontrarán pistas de estar cerca: petroglifos que representan un mapa indicando que van por buen camino, numerosas serpientes que según dicen se suelen encontrar en lugar sagrado para la protección de la ciudad…

Nos detenemos también en la ciudad maya de Cobá, en donde se encuentran las estelas que dan origen a las famosas profecías mayas, que no hacen más que advertir del abandono de las tradiciones culturales de los actuales mayas, en pos de la modernidad. Como es común en el mundo maya, no se encuentran huesos en el poblado, solo un juego de pelotas, estelas y zigurats que sospechosamente recuerdan al mundo babilónico. En Chichén Itzá contemplamos la pirámide, de 70 metros de altura, que recoge en cada lado 91 escalones, que sumados al escalón central hacen un total de 365, los mismos que los días del año. Nuestros contertulios no permiten que dejemos escapar ningún detalle causal. También nos informan que según las últimas excavaciones, hay una base escondida que doblaría la altura real de la pirámide. Todo el público comprueba cómo una construcción de hace 1.500 años corresponde a un observatorio astronómico. Comparamos la relación entre la antigüedad de las patas de la esfinge de Egipto datada en incluso 15.000 años y la del lago Titicaca, datando a la ciudad de Tiahuanaco entre 12-15 mil años. En esta ciudad además nos maravillamos con una “puerta estelar” en medio del desierto.

PICT0111Nos cuentan también, como en la ciudad de Palenque, en la tumba del dios Pakal y cobijada en el Templo de las Inscripciones, aparece un enterramiento, a pesar de que ni pirámides ni templos mayas eran usados para albergar tumbas. Sus características no coincide con las de los mayas: ni cráneos ovaladamente deformados, ni dientes perfilados, es alto y joven, características éstas que tampoco coinciden con el rey supuestamente allí enterrado.

Representaciones similares de figuras alargadas en la Baja California, en Tassili (Argelia), Norte de Perú, la isla de Pascua… Todo este periplo nos parece mostrar un origen ancestral de todos estos lugares y muchos más. Tantas coincidencias no parecen ser algo casual.

Tras la más que interesante conferencia de estos dos viajeros y buscadores de respuestas, nos disponemos todos a comer, con el sabor agridulce por la semana disfrutada con maestros y sin embargo amigos, y por la despedida hasta el año que viene. Aunque es posible que no tengamos que esperar tanto…habrá que estar atentos.

Tras la conferencia Lorenzo y Juan José nos concedieron amablemente esta entrevista.

Aquí puedes oír la entrevista

Rosa Santizo y Nuria Álvarez

Redactoras de "Voces del Misterio" (Radio) y "Ávalon" (Revista Digital)

 

Radio Betis, en la VI Semana del Misterio

RADIO BETIS, EN LA IV SEMANA DEL MISTERIO

Noticia publicada por el Gabinete Oficial del Real Betis Balompié

http://www.realbetisbalompie.es/noticias/ultimahora.html?id=6408

 

Imagen de la noticiaEl pasado Jueves 11 de Febrero, Radio Betis tuvo una participación activa en la IV Semana del Misterio que se está celebrando estos días en nuestra ciudad. Los presentadores del programa ’Voces del Misterio’, José Manuel García Bautista y Jordi Fernández, son los encargados de llevar a cabo la ponencia, que tratará sobre los misterios nazis en Andalucía y las sectas. Se trata semana intensa en la que pasan por Sevilla los mejores investigadores y divulgadores nacionales del campo del Misterio, la Historia y la Ciencia. El lugar de las conferencias es la tradicional sede de la calle Castilla (frente a la Parroquia de la "O") donde se encuentra la Librería "Don Cecilio". En sus salones se dará acogida a esta sexta edición del Misterio en Sevilla.   El horario de comienzo de las mismas es a las 22:00 h, teniendo la apertura del local a las 21:00h, con servicio de bar.

Crónica: “Caras de Bélmez” por Pedro Amorós y Luis Mariano Fernández en VI Semana del Misterio

 

.__005

“Caras de Bélmez”

Conferencia/Tertulia de Pedro Amorós y Luis Mariano Fernández.

Entramos en la recta final de la jornada, y ya estamos todos: Contreras, Callejo, Canales, Revenga, Lorenzo, Luis Mariano, Amorós, Bauti, Jordi, Alberto, Garrido, Colinet…y muchos otros personajes sin contar por supuesto, con el numeroso público que no se quiere perder una cita como ésta. De hecho como bien dice nuestro amigo Colinet: “¡Nadie está investigando el misterio ahora porque están todos en Sevilla!”.Y es el momento de que suban al escenario Jose Manuel García Bautista y Jordi Fernández para anunciar la entrega, un año más, del afamado premio Reloj de Arena, esta vez al que acertadamente llaman “espíritu de aventura”. Pero será Lorenzo Fernández Bueno el encargado de presentar al galardonado. Un periodista, corresponsal de guerra y productor de expediciones que verdaderamente, aunque él no se vanaglorie de ello, se merece el título de Indiana Jones español. Hablamos de Juan José Revenga, el que según nos cuenta Lorenzo orgulloso, es el único periodista que permaneció hasta el final en el bombardeo de Bagdad..__009

Tras esta entrega de premios, José Manuel vuelve a subir al escenario, esta vez para rememorar a una gran persona, un miembro fundamental en la investigación de las ECM y para honra de la mayoría presente, sevillano. No es casual que las jornadas de este año se le hayan dedicado a él; se trata por supuesto del doctor Enrique Vila, un legado de sabiduría, de gesto amable y ejemplo a seguir. Como dice José, muy probablemente nos esté observando junto a Antonio José Alés, Jiménez del Oso y Juan Antonio Cebrián.

Posteriormente le toca el turno a Jesús Callejo, editor del último libro del doctor Vila, en el que, según le confesó, recogía las experiencias más personales del autor. Pero sin duda el momento mas emotivo de la noche fue cuando Colinet hace subir al escenario a Ángeles Garfia, viuda del doctor, para acto seguido pedir al público medio minuto de aplausos, al que éste responde en pie con una efusiva respuesta, alargando mucho más ese tiempo. Ángeles visiblemente emocionada, recoge un gran ramo de flores sin poder articular prácticamente palabras.

Y llega el momento en que Colinet presente a los conferenciantes de esta noche: Luis Mariano Fernández, al que muchos de los presentes seguían por televisión gracias a una cadena local, y el presidente del SEIP, Pedro Amorós.

.__013 El primer gesto que tiene Luis es el de ponernos una entrevista que le hizo en su programa, Mis enigmas favoritos, al desaparecido Enrique Vila y a su esposa. Será el comienzo de una charla con vídeos y fotografías incluidas, en la que nos adentrarán en un tema del misterio tan controvertido como apasionante: las caras de Bélmez.Tras aclararnos que pese a lo que han publicado recientemente algunos medios de comunicación, la casa de María no se cae, desde luego vendrá bien la llamada de atención para que la administración haga los arreglos pertinentes a una casa ya muy vieja. Pedro por su parte nos aclara que hay que distinguir dos fases en la investigación: la que dura hasta el año 1994 con el referente de Germán de Argumosa, y la que comienza en el 95 cuando el SEIP entra en acción. Algunas de las técnicas usadas son los estudios poligráficos, la utilización del láser proyectado sobre una pantalla de humo, o los realizados desde el 2002 por el Proyecto Génesis. Este consistía en buscar nuevas caras, algo que según nos cuentan se logró en el laboratorio gracias a la creación de un suelo ficticio formado por agua y el mismo cemento que formó la casa, para crear con esto planchas que colocadas sobre arena húmeda consiguen recibir la humedad del suelo.

Lo que parece claro es que aparecen porque quieren ser vistas, y curiosamente sólo aparecen caras, a pesar de que entre los restos encontrados por toda la zona no ha aparecido ningún cráneo. Fundamental el papel de María Gómez Cámara, una mujer especial y sensitiva, que según su estado anímico estuviera alterado o deprimido, las caras eran visibles o por el contrario no conseguían aparecer.

.__021Tras la muerte de María aparece una segunda casa, en la que según nos cuentan nuestros contertulios, llegan a pasar bastante miedo: psicofonías, una silla que se mueve sola, un tic-tac de un reloj que no existe, pasos invisibles que corren o aportes de monedas, son los fenómenos que acompañan a unas nuevas caras.

Sin embargo nuestros invitados tienen que admitir que personas ajenas a la investigación han trucado las caras, por lo que no se pueden dar por reales y se decide por ahora, no seguir investigando en esa casa en la que nació María.

Tras el turno de preguntas, José Antonio Colinet sube al escenario para recibir un premio por su labor, plenamente merecido, durante la jornada del misterio.

Posteriormente Luis Mariano Fernández y Pedro Amorós, amablemente nos concedieron una entrevista.

Aquí puedes oír la entrevista

Rosa Santizo y Nuria Álvarez

Redactoras de "Voces del Misterio" (Radio) y "Ávalon" (Revista Digital).

Crónica: "Toc, toc, ¿hay alguien ahí? con Jesús Callejo y Carlos Canales - VI Semana del Misterio en Sevilla

._008

Toc, Toc ¿Hay alguien ahí?

Entrevista/Tertulia de Jesús Callejo y Carlos Canales

La noche ha creado mucha expectación, y es que no cabe un alfiler en el Centro Cultural Don Cecilio. Son muchos los que se quedan sin asiento y deben permanecer en pie toda la velada, pero ninguno se puede quejar, todos sabemos que es una noche muy especial y es que no sólo contamos en la concurrida sala con los conferenciantes; mezclados con el público podemos encontrarnos con Lorenzo Fernández Bueno, Juan José Revenga, Francisco Contreras, Rafael Llamas o el gran maestro entre maestros Ignacio Darnaude.

La cuarta jornada de la Semana del Misterio da lugar cuando nuestro amigo Colinet sube al escenario para presentar el comienzo de la noche. Inaugura lo que será la presentación oficial de la Revista digital Ávalon, agradeciendo el trabajo de los colaboradores y dando paso al redactor jefe de la misma, Alberto Luis Fernández. Alberto nos hace saber a todos que la revista está abierta a toda persona que quiera dar su aportación y que sobre todo, está hecha por amigos y para amigos. Y es en ese momento cuando el gran Lorenzo Fernández Bueno se pone en pie ante el micrófono para rememorar sus comienzos en la revista Enigmas, desde que empezó siendo muy joven como articulista hasta poco a poco llegar a ser subdirector para después, debido a la terrible ausencia del maestro y doctor Jiménez del Oso, convertirse en el director. Lorenzo quiso recordar a muchos amigos, como Javier Sierra o Enrique de Vicente, pues aunque cada uno trabaje en una revista diferente, “no hay competencia”. La emoción que demuestra por el comienzo de la andadura de la nueva Revista digital Ávalon es palpable. Y resalta el valor de su distribución digital, pues según indica “ahí está el futuro”.

._005 Tras quedar formalmente presentada la revista, Lorenzo da paso a Colinet, encargado de presentar a las dos C, miembros de excepción del programa radiofónico La rosa de los vientos, sin dejar de aludir a una tercera C, el desaparecido y querido Juan Antonio Cebrián. Y así comienza la intervención de Jesús Callejo y Carlos Canales, dos expertos contertulios que nos adentraron en el mundo de los fantasmas, a través de un ameno coloquio en el que nos hacen intervenir comentando las imágenes y los vídeos que nos presentan. Fueron un total de 30 que seleccionaron previamente de más de 200, y de lugares muy distantes entre sí.

Son muchos los vídeos con presencias en forma de sombra los que muy pendientes, todos observamos; desde uno que emitió la CNN desde un gimnasio de Kansas, una grabación durante una intervención quirúrgica en Tokio, un centro comercial venezolano o incluso el supuesto espectro de Michael Jackson recogido en Neverland. También nos reímos con las falsificaciones, que también las hay, como la aparición de la conocida en Centro y Sur de América como “la llorona”, ya que en realidad la grabación no era más que una sábana con dos palos.

._007 Más escalofriante fue el vídeo que recoge lo que se conoce como “criaturas de las sombras”. Su historia no deja indiferente a nadie. Unas personas van por un bosque intentando captar con su cámara los sucesos extraños que por allí ocurren. Es entonces cuando se graban extrañas sombras además de sonidos que asemejan una especie de rugidos. Los protagonistas huyen pero como si de una película de terror se tratara caen, y la cámara queda tendida en el suelo. Nadie los vuelve a ver, y la cámara, recogida por la policía, aparece 2 kilómetros más allá.

Igualmente impactante fueron las sombras que salen de un camión después de que éste sufriera un accidente y sus ocupantes fallecieran.

Otro vídeo insólito es uno de la televisión de la insurgencia irakí, en el que vemos como una sombra alargada y que se sintetiza con el fondo, surge de un bosque y se introduce en un tanque sin que nadie se de cuenta. Y con posible relación con éste, las dos C nos explican a través de otras imágenes la alta tecnología militar actual que permite usar increíbles trajes militares de camuflaje.

Para finalizar, Canales nos apunta cómo la tecnología permite que veamos lo que con nuestros sentidos no vemos, mientras Callejo asegura: “Lo imposible siempre está a la vuelta de la esquina. Los milagros están a nuestro alrededor, solo hay que saber verlos”.

Al final la conferencia y el tiempo de preguntas de los asistentes, amablemente Jesús Callejo y Carlos Canales nos concedieron esta entrevista:

Aquí puedes oír la entrevista

Rosa Santizo y Nuria Álvarez

Redactoras de "Voces del Misterio" (Radio) y "Ávalon" (Revista Digital).