Blogia

Voces del Misterio

El Cristo de la Síndone, según Miñarro

El arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo, bendecirá el sábado el Santo Cristo de la Universidad, creado por Juan Manuel Miñarro para la Hermandad Universitaria de Córdoba ciñéndose escrupulosamente a la imagen revelada en la Sábana Santa.

Es cierto que se mueve bajo las manos la piel del Cristo de la Síndone de Miñarro, como si fuera su último latido. Se ondula de dolor, de miedo y de verdad. Es el crucificado que el imaginero y profesor Juan Manuel Miñarro ha gubiado para la Hermandad Universitaria de Córdoba, que, bajo la advocación de Santo Cristo de la Universidad, será bendecido el próximo sábado por el arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, en la iglesia de San Pedro Alcántara de aquella capital.

Mañana la impactante imagen del Señor muerto, reflejando tal y como fue su tortura siguiendo las pautas de la Sábana Santa de Turín, viajará hacia Córdoba desde el taller de Miñarro reflejando más de nueve años de labor, de estudio multidisciplinar, de arte doliente puro surgido de las manos del escultor, que ha reflejado el tremendo castigo sufrido por Jesús en un cuerpo lacerado, cuya visión provoca piedad e invita a la reflexión y a la devoción.

Empieza a despedirse el imaginero de su Cristo vencido en una agonía de asfixia y terror, una representación de la realidad que ninguna hermandad vieja o nueva de Sevilla ha sabido o querido entender y buscar, y con la que ha creado un fuerte vínculo parecido al que mantiene con la Síndone, entre la duda y la certeza de su veracidad.
Sin duda, la imagen sobrecoge y más aún si se piensa en que fue el aspecto que debió presentar el cuerpo del hombre de la Síndone aún en su cruz, a la media hora de haber muerto, cuando por mor del esfuerzo y del tremendo sufrimiento, empezó a hacer su aparición el rigor mortis. Miñarro ha reflejado las heridas que exudan líquido seroso, los coagulos de sangre, los ciento veinte exactos latigazos con el flagrum taxillatum, con sus tiras de nervio terminadas en bolas de plomo: el rostro hinchado, la nariz rota, las lágrimas en los ojos al expirar, la sangre en la boca, con la lengua seca, cianótica, apenas entrevista, la lanzada en el costado y el borbotón sanguinolento y de fluidos, las rodillas desgarrada, el vientre inflamado debido a la muerte por asfixia, los treinta y seis puntos sangrantes entre la frente y la nuca por la corona de ziziphus jujuba o espina Christi, con sus puntas ganchudas, la misma que lleva la imagen cubriéndole la cabeza, como si fuera un casco.
 
En la primera imagen, la tablilla de la cruz, en arameo, latín y griego, escritos de derecha a izquierda. En la siguiente imagen, detalle de las heridas rodillas. En la última instantánea, el rostro del Cristo refleja la tortura y la muerte en sus ojos hinchados, la nariz rota, la boca llena de sangre
«Es la interpretación de cómo fue el calvario del Señor, exactamente igual a cómo quedó reflejado en la Sábana Santa». Para Miñarro «nada es caprichoso» en la imagen, a la que ha llevado el mapeado de las heridas en un proceso de darle dimensión y recrear en la policromía el color de los fluidos y la sangre, de los edemas cadavéricos, utilizando diversos productos para recrear la textura sangrante o la del suero amarillento propios de una muerte con mucho sufrimiento.
«No he intentado sólo interpretar, sino verificar tridimensionalmente al hombre de la Síndone», explica Miñarro.
Nada en esta representación del Cristo de la Síndone se debe a la improvisación o imaginación. La visión de su cuerpo en la cruz —de 2,20 metros y construida con rigor arqueológico— está basada en modelos anatómicos en los que ha estudiado cómo se comportan los ligamentos y cómo es la caída del cuerpo al morir. Por ello, la cabeza aparece hundida entre los hombros y el cuerpo despegado del madero, con las rodillas flexionadas y todo el peso yendo hacia los pies. La impresión es de trasparencia en la parte superior y más oscura en la inferior por efecto de la bajada de la sangre en un cuerpo que no estuvo más de tres horas cruficicado y que luego fue envuelto en un lienzo, que no lo cubrió más de cuarenta horas. Es el cuerpo que descubrió la Síndone y que Miñarro ha sabido y querido moldear. Su vista no deja indiferente a nadie.

Crónica presentación libro "YO VI LA LUZ" del Dr. Enrique Vila

“Yo vi la Luz” es un minucioso estudio en el que su autor entrevista a 120 personas que tuvieron en común una experiencia cercana a la muerte. En él recoge las grandes similitudes y las curiosas diferencias entre los testimonios de los afectados.

Contado de manera cercana, el Dr. Vila nos abre las puertas de un mundo desconocido para todos, el de la muerte, desde el que nos mira y nos alienta a seguir creyendo, con esperanza, que existe algo más allá al que debemos contemplar sin temor y con optimismo.

Pincha aqui para escuchar nuestra crónica

ó  Pincha aqui para descarga nuestra crónica

  

Presentada la obra póstuma "YO VI LA LUZ" del Dr. Enrique Vila

Fuente: Revista Digital Avalon ( http://www.revistadigitalavalon.es )

untitled Un día para recordar el de ayer. La presentación del libro de Enrique Vila que tuvo lugar en el Colegio de Médicos de Sevilla no dejó indiferente a nadie, prueba de ello la tenemos en el despliegue de medios que hubo: televisión, radio y como no podía ser de otra forma, La Revista digital Ávalon también estuvo allí, dando cobertura al evento, realizando varias entrevistas, J.J. Benítez, Manolo Gordo y por último a la más esperada, Ángeles Garfia.
Muchas fueron las personas dentro del mundo del misterio y la información, que a pesar de las inclemencias del tiempo y la alerta amarilla, se desplazaron para arropar con su cariño y afecto a Ángeles, en la presentación del libro "Yo vi la Luz", libro que recoge las experiencias que tanto el Dr. Enrique Vila como su esposa Ángeles Garfia, recopilaron durante cerca de 30 años a través de toda nuestra geografía sobre las Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM). Entre el público o participando en la conferencia, pudimos ver a personas de la talla de Moisés Garrido, Rosa María Paraíso, Antonio Petit, J.J. Brenitez, Manolo Gordo, Miguel Alcaraz…
Avanzada las 20h de la tarde-noche, Manolo Gordo dio comienzo contándonos anécdotas vividas en primera persona con Don Enrique Vila. También hizo referencia a algunas historias que podremos encontrar en el libro. Respecto al mismo, comentó el hecho de ser "la mejor guía que se ha realizado sobre las ECM". Manolo Gordo nos dijo que este es un libro lleno de optimismo, un libro que nos hará quitarnos ese miedo a la muerte que todos o casi todos tenemos.
Luego tomó la palabra el Director de ediciones Absalon, José Mª Lebrero, para hablarnos de como este proyecto llegó a sus manos de forma casual, aunque quizás lo más apropiado, como él mismo apuntó, sería decir de forma causística. Ya para cuando el Sr. Lebrero estaba hablando y a pesar de ser ayer el día en el que se presentó oficialmente el libro, nos informó que la 1ª edición estaba agotada.
El prólogo del libro corre a cargo de J.J. Benítez, quien nos contó de forma emotiva algunas de sus vivencias con el protagonista de la noche, el Dr. Enrique Vila, anécdotas, algunas de ellas, que hicieron sonreír a los que nos encontrábamos allí. Habló del libro como un libro dador de esperanzas, un libro recomendado para las personas que estén atravesando dudas, un libro tanto para creyentes como para los que no creen. Como dijo J.J. Benítez : "Lo único seguro que tenemos es la muerte, y el Dr.  Enrique Vila a través de este libro nos hace ver la luz"
Para finalizar, fue la esposa de Don Enrique Vila, Ángeles Garfia, quien tomó la palabra para recordar llena de emoción algunos rasgos de su vida al lado de su esposo. También recordó todas las dificultades que ha tenido que afrontar hasta que el libro ha visto por fin la luz, personas en contra, promesas no cumplidas, pero todo esfuerzo ha merecido la pena y todos los sinsabores han sido dulcificados, al ver ayer el inmenso cariño con el que todos los allí reunidos acogieron la obra de su esposo.
Ángeles Garfia, habló del día de ayer como un día especial, agradeciendo a todos los presentes su asistencia y apoyo. Agradeciendo también al Colegio de Médicos de Sevilla que cediera el lugar para el evento.
PICT0121 Como dijo Ángeles, un día especial en el que seguramente el Dr. Enrique Vila esbozó una gran sonrisa, satisfecho al ver que su trabajo, que el trabajo que había realizado con su querida esposa estaba publicado.
Yo vi la Luz (Experiencias cercanas a la muerte en España). Un libro que no puede faltar en nuestras casas, lleno de esperanza, optimismo, un libro que nos hará perder el miedo a la muerte, al más allá.
Esperemos que tras su lectura, todos veamos La Luz, en esta vida y en la venidera. Nuestro deseo, que disfruten de su lectura.

PICT0124

En el transcurso de la tarde, algunos de los protagonistas tuvieron a bien concedernos unas breves entrevistas.

Escucha la entrevista a Ángeles Garfia

Escucha la entrevista a Juan José Benítez

Escucha la entrevista a Manolo Gordo

Un trabajo de las redactoras de Ávalon:Rosa Santizo Pareja y Nuria Álvarez Ortega

El misterio Guadalupano: Los ojos de la Virgen de Guadalupe




Los Ojos de la Virgen de Guadalupe


Realmente este es uno de los casos que realmente te dejan asombrado, un hecho que recalca el hecho que la fe, es todavia algo intocable por los cientificos.

Lee el siguiente reportaje, y luego mira el video para tener una vision mas detallada de este milagro.

En 1929, el fotógrafo Alfonso Marcué, estudiando algunos negativos de la imagen, observó que en el ojo derecho de la Virgen había una figura humana. El descubrimiento fue una sorpresa. Otros fotógrafos intentaron aclarar el hecho. En 1951, Carlos Salinas, fotógrafo oficial de la Basílica de Guadalupe, afirmó que había constatado que una figura humana se veía también en el ojo izquierdo. Entonces empezaron a interesarse también los médicos. Uno de éstos, Rafael Torrija Lavoignet, obtuvo el permiso de estudiar la imagen sin la protección del cristal. Entre 1956 y 1958, hizo cinco investigaciones sirviéndose de lupas y oftalmoscopios y confirmó la presencia de imágenes de figuras humanas en los ojos de la Virgen.

En el ojo humano se forman tres imágenes reflejadas por los objetos observados. Se llaman «imágenes de Purkinje-Sanson»: los nombres de los dos investigadores que las descubrieron en el siglo XIX. Dos de éstas son ‘rectas’, una en la superficie externa de la córnea, la segunda en la superficie externa del cristalino. La tercera, que se forma invertida, aparece en la superficie interna del cristalino. En teoría, tales imágenes reflejadas además en los ojos de una persona viva pueden ser vistas en una fotografía, pero no pueden verse en los ojos de un rostro humano dibujado sobre una tela. El fenómeno se hizo evidente cuando fue observado y estudiado con los medios modernos más sofisticados ligados a las computadoras.

En 1979 visitó México el ingeniero peruano José Aste Tonsmann. En Lima, donde había nacido, había estudiado en el Colegio de San Luis. Fue siempre el primero de la clase y se recibió en Ingeniería Civil en la Universidad Nacional de Ingeniería de Perú, donde también fue el mejor de su curso. Después consiguió una licenciatura en Filosofía y pasó a la Universidad Cornell, en los Estados Unidos, donde se especializó en Ingeniería de los Sistemas de Investigación a través de computadora. Trabajó con grandes empresas y dictó cursos en las más prestigiosas universidades estadounidense. Era, en definitiva, un investigador moderno calificado.

«No conocía nada de la Virgen de Guadalupe», explicó el ingeniero Aste Tonsmann. «Desde el primer día de mi llegada a México estaba muy interesado en digitalizar, a través de un elaborador, una señal representativa y característica de su cultura. Todavía no sabía cuál. Pensaba en el famoso Calendario azteca o en alguna cosa parecida. En aquellos días me cayó entre las manos una revista americana [sic, por estadounidense] que hablaba de los estudios hechos por el señor Carlos Salinas y se describían los detalles de la investigación en el ojo derecho de la imagen de la Virgen de Guadalupe. La noticia despertó mi interés y mi curiosidad. Me parecía que era un campo de investigación interesante. Me puse en contacto con los responsables del Santuario y empecé mis investigaciones».

El trabajo hecho por Aste en 23 años es asombroso. Sirviéndose de instrumentos de última generación, los que usa la NASA para descifrar las fotos enviadas por los satélites en el espacio, ha estudiado a fondo, en todos sus aspectos, los ojos de la imagen de la Virgen. Ha conseguido obtener ampliaciones de hasta 2.500 veces las dimensiones originales, con 25.000 píxeles por milímetro cuadrado.

Los ojos de la Virgen de Guadalupe, estudiados de esta forma, revelaron la presencia no de una única imagen, sino de una completa y compleja escena, de la que forman parte diez personajes. Se distinguen claramente: un indio sentado, desnudo, con la pierna izquierda apoyada en el suelo y la derecha doblada sobre la otra; tiene el pelo largo, recogido a la altura de las orejas, un pendiente y un anillo en el dedo. Junto a él, puede observarse un hombre anciano, casi calvo, barba blanca, nariz recta, cejas pronunciadas, con una lágrima que le desciende por la mejilla derecha: en este personaje se identificó al obispo Juan de Zumárraga. A su izquierda, se ve un hombre bastante joven, y se supone que se trata de Juan Gonzales, el intérprete. Más adelante, aparece el perfil de un hombre de edad madura, con barba y bigotes, nariz grande y aguileña, pómulos pronunciados, ojos hundidos y labios entrecerrados, que parece llevar una capucha: es un indio. En el momento en que está a punto de abrir su tilma, está mirando en dirección al anciano calvo.

De la descripción de estas imágenes, se comprende que la escena es la que aconteció cuando Juan Diego llevó las rosas al obispo. De esto se desprende que la Virgen estaba presente, sus ojos fotografiaron la escena y su imagen, que en aquel momento se imprimió en la tilma del indio, se conservó para siempre.

En la descripción de los varios personajes observados en los ojos de la Virgen, el ingeniero Aste individualizó también a una joven negra. Este detalle intrigó a los estudiosos ya que en tiempos de la aparición, en México, no había negros. Pero sucesivas investigaciones han esclarecido el enigma. Del testamento[cita requerida] del obispo Juan de Zumárraga se supo que tenía a su servicio una esclava negra, a la que, antes de morir, quiso concederle la libertad por los valiosos servicios prestados.

Junto a estos personajes, que se encuentran perfectamente descritos también por las crónicas[cita requerida] del tiempo en que se verificó el prodigio, José Aste individuó una segunda escena, separada de la primera, casi en segundo plano, con un grupo de personas anónimas, que podrían representar una familia azteca compuesta por padre, madre, abuelos y tres chiquillos.

Video Misterios Los Ojos de la Virgen de Guadalupe


El misterio de los ojos de la Virgen de Guadalupe

La Virgen de Guadalupe: En 1531 el indio Juan Diego tuvo un extraño encuentro en el cerro del Tepeyac: entre cánticos y sonidos "celestiales", se le apareció una hermosa "señora" vestida con una túnica que brillaba como el sol. Volvió a presentársele en días sucesivos y le dijo que era la Virgen y quería que en ese lugar se levantara una iglesia en su nombre. El obispo de la ciudad de México no quiso dar crédito a tal aparición y entonces se produjo el milagro: tal como le había ordenado la "señora", Juan Diego desplegó su tilma, la modesta capa de hilo de maguey con la que de ordinario se abrigaba, y de su interior cayeron rosas que dejaron al descubierto la imagen de ella misma "pintada" sobre la tela.
La tilma está ahí, venerada por todos los mexicanos, tangible y material; sin embargo no debiera estar, porque es un objeto imposible. Aunque perfectamente visible, la imagen no está pintada, no hay en ella vestigio de pigmento alguno. Aunque debiera estar podrida por el paso de los siglos, la tela de maguey permanece intacta. Aunque vaya contra toda lógica, los ojos de la Virgen están "vivos", o lo estuvieron, y en ellos quedó retratada la escena y los personajes que asistieron al milagro. Paso a paso, todos y cada uno de los detalles extraordinarios de la imagen son analizados minuciosamente en este documental. El resultado es tan rotundo como sorprendente.

Sus ojos: todo un misterio
Un famoso oculista, Lauvvoignet, examinó con un poderoso lente la pupila de la Virgen, y observó, maravillado, que en el iris se ve reflejada la imagen de un hombre. Esto fue al principio de una investigación que condujo a los más inesperados descubrimientos.

Por medio de la digitalización se observa en la pupila de una fotografía todo lo que la persona estaba mirando en el momento de tomarse la foto. El Dr. Tosnman, especializado en digitalización, le ha tomado fotografías a la pupila de la Virgen de Guadalupe. Después de ampliarlas miles de veces, logró captar detalles imposibles de ser captados a simple vista. ¡Ha descubierto lo que la Virgen miraba en el momento de formarse la imagen en la tilma de Juan Diego!

Los detalles que aparecen en las fotografías de la pupila de la Virgen de Guadalupe son: un indio en el acto de desplegar su ruana ante un religioso; un franciscano en cuyo rostro se ve deslizarse una lágrima; un hombre con la mano sobre la barba en señal de admiración; otro indio en actitud de rezar; unos niños y varios religiosos franciscanos más. O sea, todas las personas que según la historia de la Virgen de Guadalupe, escrita hace varios siglos, estaban presentes en el momento en que apareció la sagrada imagen.

Lo que es radicalmente imposible es que en un espacio tan pequeño, como la córnea de un ojo situado en una imagen de tamaño natural, aún el más experto miniaturista lograra pintar todas esas imágenes que ha sido necesario ampliar dos mil veces para poderlas advertir.

La ciencia moderna se queda sin explicaciones ante las maravillas de la imagen de la Virgen de Guadalupe. Es una realidad irrepetible. Sobrepasa todas las posibilidades naturales, por lo que se puede decir que estamos ante un hecho sobrenatural.

Una tilma que no se corrompe. Unos colores que no fueron pintados. Una pupila que contiene toda la escena y todas las personas del momento del milagro. Estamos ante una imagen que ni el tiempo ni los atentados de hombres llenos de odio han podido vencer.

La Virgen no se impone, no reta, no humilla a sus enemigos. El milagro de su presencia en el Tepeyac es real pero muy sutil. Es un milagro que no aparece como tal a primera vista. Quiere ser mas bien confirmación de la verdad para ayudar a los corazones que se han endurecido pero que aun buscan.

Para los sencillos de corazón los milagros no son necesarios para tener fe. Ellos captan por la gracia del Espíritu el amor solícito de la Madre del Cielo que viene por ellos.

Los enemigos de la Virgen son muchas veces personas muy poderosas, pero pasan y se hacen polvo. La Virgen permanece como testigo del amor de Dios que es eterno. Ella ha querido ser un faro plantado en el corazón del continente Americano para atraer a todos a Cristo, Salvador y Vida Eterna, única esperanza ante la ruina en que se encuentra la humanidad. Ella ha querido darnos un milagro para ayudar a las generaciones incrédulas. Ha querido demostrar con su característica humildad, que la ciencia tiene su función pero también sus límites. Ella nos recuerda las palabras del ángel: "Para Dios nada es imposible".
Un misterio sorprendente...



www.Tu.tv
LA CIENCIA FRENTE AL MISTERIO

1ª parte: Resumen del milagro

La aparición se inició el 9 de diciembre de 1531 en las cercanías de la Ciudad de México, entonces ciudad capital del imperio Azteca: la Virgen se aparece al indio Juan Diego, y le pide que transmita al obispo del lugar su voluntad de que se construya un templo dedicado a Ella en el cerro Tepeyac. El obispo, al escuchar el relato del indio, le pide una prueba de la Presencia de la Madre de Dios allí. María hace crecer entonces un jardín de rosas en un cerro inhóspito y semidesértico, y se las hace recoger en su tilma (especie de poncho o manta) a Juan Diego. Luego le pide se las presente como prueba de Su Presencia al obispo. Cuando el indio abre su tilma frente al obispo, caen las flores al piso y aparece milagrosamente retratada la imagen de la Virgen María en la rústica tela. El templo dedicado a la Virgen de Guadalupe fue construido en el cerro Tepeyac, lugar de las apariciones, donde se exhibe la tilma original de Juan Diego, impresa con la mundialmente conocida imagen de la Virgen de Guadalupe.

Pío X proclamó a Nuestra Señora de Guadalupe "Patrona de toda América Latina". Pío XI, de "todas las Américas"; Pío XII la llamó "Emperatriz de las Américas"; y Juan XXIII, "La misionera celeste del Nuevo Mundo" y "la Madre de las Américas". En la maravillosa gran basílica de Guadalupe, Juan Pablo II beatificó al indio Juan Diego el 6 de mayo de 1990. Además, en sus cuatro visitas a México, Juan Pablo II ha visitado el Tepeyac y honrado con profundo amor filial a la Virgen de Guadalupe, a quien ha encomendado el continente Americano y su nueva evangelización. 

 

2ª Parte: Curiosidades sorprendentes

Estudios oftalmológicos realizados a los ojos de María han detectado que al acercarles luz, la pupila se contrae, y al retirar la luz, se vuelve a dilatar, tal cual como ocurre en un ojo vivo. ¡Los ojos de María están vivos en la tilma!. También se descubre que los ojos poseen los tres efectos de refracción de la imagen que un ojo humano normalmente posee. Lograr estos efectos a pincel es absolutamente imposible, aún en la actualidad.

Al tomarse la temperatura de la fibra de maguey con que está construida la tilma, se descubre que milagrosamente la misma mantiene una temperatura constante de 36.6 grados, la misma que el cuerpo de una persona viva.

Uno de los médicos que analizó la tilma colocó su estetoscopio debajo de la cinta que María posee (señal de que está encinta) y encontró latidos que rítmicamente se repiten a 115 pulsaciones por minuto, igual que un bebé que está en el vientre materno. Es el Niño Jesús que está en el Santo Vientre de la Madre de Dios.

La fibra de maguey que constituye la tela de la imagen, no puede en condiciones normales perdurar mas que 20 o 30 años. De hecho, hace varios siglos se pintó una réplica de la imagen en una tela de fibra de maguey similar, y la misma se desintegró después de varias décadas. Mientras tanto, a casi quinientos años del milagro, la imagen de María sigue tan firme como el primer día. Se han hecho estudios científicos a este hecho, sin poder descubrirse el origen de la incorruptibilidad de la tela.

No se ha descubierto ningún rastro de pintura en la tela. De hecho, al acercarse uno a menos de 10 centímetros de la imagen, sólo se ve la tela de maguey en crudo. Los colores desaparecen. Estudios científicos de diverso tipo no logran descubrir el origen de la coloración que forma la imagen, ni la forma en que la misma fue pintada. No se detectan rastros de pinceladas ni de otra técnica de pintura conocida. El Dr. Phillip S. Callaghan, del equipo científico de la NASA americana, biofísico de la Universidad de Kansas (EE.UU.), investigador, científico y técnico en pintura, y el Profesor Jody Brant Smith, «Master of Arts», de la Universidad de Miami, Catedrático de Filosofía de la Ciencia en la Universidad de Pensacolla, afirmaron que el material que origina los colores no es ninguno de los elementos conocidos en la tierra. En su libro «La tilma de Juan Diego» exponen el estudio realizado por ellos a nivel particular.

Se ha hecho pasar un rayo láser en forma lateral sobre la tela, detectándose que la coloración de la misma no está ni en el anverso ni en el reverso, sino que los colores flotan a una distancia de tres décimas de milímetro sobre el tejido, sin tocarlo. Los colores flotan en el aire, sobre la superficie de la tilma.

Varias veces, a lo largo de los siglos, los hombres han pintado agregados a la tela. Milagrosamente estos agregados han desaparecido, quedando nuevamente el diseño original, con sus colores vivos.

En el año 1791 se vuelca accidentalmente ácido muriático en el lado superior derecho de la tela. En un lapso de 30 días, sin tratamiento alguno, se reconstituye milagrosamente el tejido dañado. Actualmente apenas se advierte este hecho como una breve decoloración en ese lugar, que testimonia lo ocurrido.

Las estrellas visibles en el Manto de María responden a la exacta configuración y posición que el cielo de México presentaba en el día en que se produjo el milagro, según revelan estudios astronómicos realizados sobre la imagen.

El 14 de noviembre de 1921, Luciano Pérez, un anarquista español, depositó un arreglo floral al lado de la Tilma de Juan Diego que contenía una bomba de alto poder. La explosión destruyó todo alrededor, menos la tilma, que permaneció en perfecto estado de conservación. Una Cruz de pesado metal que se encontraba en las proximidades fue totalmente doblada por la explosión, y se guarda como testimonio en el templo.

3ª parte: Conclusiones de un estudio basado en tecnología digital

La tecnología digital da nueva luz a uno de los fenómenos que es todavía una incógnita para la ciencia: el misterio de los ojos de la Virgen de Guadalupe. Los resultados de esta investigación fueron revelados hace poco en una conferencia dada por el ingeniero José Aste Tonsman, del Centro de Estudios Guadalupanos de México, en el Ateneo pontificio "Regina Apostolorum", de Roma.

El doctor Aste, graduado en ingeniería en sistemas ambientales por la Universidad de Cornell, ha estudiado durante más de veinte años la imagen impresa de la Virgen en el burdo tejido hecho con fibras de maguey -una especie de cactus- de la tilma del beato Juan Diego, el indígena que recibió las apariciones que cambiaron decisivamente la historia de México. Se trata de una tela que no dura más de veinte años, pero la imagen se mantiene intacta como el primer día desde hace 475 años, después de haber permanecido más de un siglo sobre una pared húmeda, entre el humo de miles de velas, y manoseada por muchedumbres de indios.

En su conferencia, el doctor Aste insistió en que nos encontramos ante una imagen "que no ha sido pintada por mano de hombre". Ya en el siglo XVIII varios científicos realizaron pruebas científicas que mostraban cómo era imposible pintar una imagen así en un tejido de tal textura. Richard Jun, premio Nobel de Química -recordó el doctor Aste Tonsman-, hizo análisis químicos en los que se pudo constatar que la imagen no tiene colorantes naturales, ni animales, ni mucho menos minerales. Dado que en aquella época no existían los colorantes sintéticos, la imagen, en este aspecto, es inexplicable.

En 1979 los estadounidenses Philip Callahan y Jody B. Smith estudiaron la imagen con rayos infrarrojos y descubrieron con sorpresa que no había huella de pintura y que el tejido no había sido tratado con ningún tipo de técnica.

Aste se pregunta: "¿Cómo es posible explicar esta imagen y su consistencia en el tiempo sin colores y con un tejido que no ha sido tratado? Es más, ¿cómo es posible que, a pesar de que no haya pintura, los colores mantengan su luminosidad y brillantez?".

El ingeniero peruano añadió que "Callahan y Smith han mostrado cómo la imagen cambia ligeramente de color según el ángulo de visión, un fenómeno que se conoce con el término de iridiscencia, una técnica que no se puede reproducir con manos humanas".

Pero, en particular, este prestigioso científico ha investigado el enigma de los ojos. El reflejo transmitido por los ojos de la Virgen de Guadalupe, es la escena en la que Juan Diego mostraba al obispo fray Juan de Zumárraga y a los presentes en la estancia, el manto con la misteriosa imagen  el 9 de diciembre de 1531.  Comenzó a desarrollar su estudio en 1979. Aumentó los iris de los ojos de la Virgen hasta alcanzar una escala 2.500 veces superior al tamaño real y, a través de procedimientos matemáticos y ópticos, logró identificar doce personajes impresos en los ojos de la Virgen.

En los ojos de la Virgen -revela- se encuentran reflejados los testigos del milagro guadalupano, el momento en que Juan Diego mostraba el ayate al obispo. Los ojos de la Virgen tienen así el reflejo que hubiera quedado impreso en los ojos de cualquier persona en esa posición.

Se puede distinguir un indio sentado, que mira hacia lo alto; el perfil de un hombre anciano, con la barba blanca y la cabeza con calvicie avanzada, como el retrato de Juan de Zumárraga realizado por Miguel Cabrera para representar el milagro; un hombre más joven, con toda probabilidad el intérprete Juan González; un indio de rasgos marcados, con barba y bigote, que abre su propio manto ante el obispo, sin duda Juan Diego; una mujer de rostro oscuro, una sierva negra que estaba al servicio del obispo; un hombre de rasgos españoles que mira pensativo acariciándose la barba con la mano. En definitiva, en los ojos de la imagen de la Virgen de Guadalupe está impresa una especie de instantánea de lo que sucedió en el momento en que tuvo lugar el milagro.

En el centro de las pupilas, además, a escala mucho más reducida, se puede ver otra escena, totalmente independiente a la primera. Se trata de una familia indígena compuesta por una mujer, un hombre, y  algunos niños. En el ojo derecho, aparecen otras personas de pie detrás de la mujer.

Hasta aquí llega la ciencia, fue la conclusión de Aste Tonsman. El cómo se ha realizado algo tan maravilloso no es posible descifrarlo con métodos científicos. El investigador peruano, sin embargo, se aventura a ofrecer un por qué: considera que en los ojos de la Virgen hay un mensaje "escondido" reservado para nuestro tiempo en el que la tecnología es apta para descubrirlo, y cuando este mensaje es más necesario. "Este puede ser el caso de la imagen de la familia en el centro del ojo de la Virgen, en una época en que la familia está bajo un serio ataque en nuestro mundo moderno" . Un mensaje, además, universal y antirracista, pues varias etnias se encuentran reflejadas.

Texto de la 3ª parte procedente de la revista Ave María, nº 667

4ª parte: La película

En México, se estrenó en 30 de noviembre de 2006 la película "Guadalupe". El Cardenal y Arzobispo Primado de México, Norberto Rivera Carrera, recomendó la película pues "pone al alacance de todo el público el conocimiento de múltiples y desconocidos aspectos de Santa María de Guadalupe, en el marco del 475 Aniversario de sus apariciones"

La trama se sitúa en la época actual, cuando José María y su hermana Mercedes, dos científicos que han dedicado su vida a la arqueología y la historia, deciden investigar la leyenda de la Virgen de Guadalupe, impulsados por su curiosidad y por la situación que viven, sin saber que eso cambiará su existencia de manera radical. Todo, porque hace 500 años, en plena conquista de América, apareció una pintura estampada en el manto de un indígena llamado Juan Diego.

El director, Santiago Parra, cineasta de origen ecuatoriano, filmó la película en escenarios de Europa y América bajo la producción de la empresa «Dos corazones». Según declaraciones del propio Parra, la película intenta captar toda la riqueza del fervor guadalupano de México por un cineasta que viene de fuera y que es capaz de ver a fondo lo que muchos mexicanos no ven. Todo el equipo de Santiago Parra así como los miembros del reparto, fueron asesorados por el Instituto Superior de Estudios Guadalupanos.

Fuente y VIDEO: http://www.emisterios.com/8/2704/en-busca-misterio-virgen-guadalupe.html
www.Tu.tv

El misterio de los cenotes Mayas

¿Que es un cenote?


Un cenote, es una dolina inundada de origen kárstico que se encuentra en algunas cavernas, como consecuencia de haberse derrumbado el techo de una o varias cuevas se juntan las aguas subterráneas, formándose estanques más o menos profundos. El sacrificio humano asociado a cenotes fue una práctica cultural con una prolongada duración en Yucatán. En documentos históricos se registran diferentes formas de sacrificios rituales en esos cuerpos de agua característicos del norte de la península de Yucatán. Es interesante que en 93% de los sacrificios mencionados en los documentos de Sotuta y Homún-Hocabá se realizó la extracción del corazón y que 79% se depositó en algún cenote. En esos documentos se mencionan víctimas predominantemente entre los 6 y los 12 años, así como adultos masculinos jóvenes. Los estudios indican que la muestra esquelética procedente del Cenote Sagrado de Chichén Itzá coincide con los grupos de edad y sexo de los individuos descritos en esas crónicas En el caso de Chichén Itzá, dos cenotes importantes se encuencran en el sitio, que son de importancia. El denominado Xtoloc y el conocido por el cenote sagrado. El primero era para abastecer de agua a la población y el segundo utilizado sólo para fines rituales en el nombre de Chaac, En el cenote sagrado cuyo fondo tiene una gran cantidad de fango, se encuentra del lado sur un pretil que afirman las tradiciones fue utilizado para lanzar a las doncellas ricamente ataviadas y enjoyadas.

Fuente: http://fotolog.miarroba.com/manolin62_1/los-cenotes-sagrados-281/

Disponible en la red Voces del Misterio del 5 de Marzo de 2010

http://www.vocesdelmisterio.tk

Programa "Voces del Misterio" nº.130 del 5 de Marzo de 2010. Tercera temporada, 2009-2010. Comenzaremos el programa con nuestras habituales efemerides. Alberto Luis Fernández nos informará desde el Colegio de Médicos (en directo) sobre la presentación de la obra póstuma del Dr. Enrique Vila, en acto en el que estuvo presente el escritor y amigo Juan José Benítez. Nuestros OOPARTs (Objetos Imposibles) nos llevarán a conocer los "Jeroglíficos de Abydos ". Jorge Medina en su "Rincón de la Historia" nos hablará de la Guerra de la Independencia. Nuestro invitado especial es Lorenzo Fernández Bueno (director de la revista "Enigmas") quién hablará con VDM de su obra "Desafíos de la Historia". Nuestro informativo del misterio pondrá fin a la primera hora de programa e iniciará la segunda. Jesús Callejo en su "Carta Sonora" nos lleva a conocer la historia del fruto prohibido.  En la "Zona de MIsterios" nos adentraremos, de la mano de Jesús García, en los bosques malditos. Nuestra recomendación bibliográfica se centrará en la obra "Houston, tenemos un problema" de Javier Casado. y , para finalizar,en "La Aldea Irreductible" Javier Peláez nos lleva  a conocer la figura de Sir Douglas Badder.

ESCÚCHALO ANTES QUE NADIE, sólo aqui, en vocesdelmisterio.tk

Un programa dirigido y presentado por Jose Manuel García Bautista y Jordi Fernández.
Revista nº.4 "Ávalon", http://www.revistadigitalavalon.es

http://www.garciabautista.net

¡¡¡Estrenamos nuevo horario!!! Ahora "Voces del Misterio" todos los Viernes de 21:05 h. a 23:00 h.

Todos los Viernes de 21:05 h. a 23:00 h. en RADIO BETIS, en el 89.6 FM,  ¡No cerramos en Verano! Disfruta de nuestra programación especial  e inédita!

120 minutos de Misterios, Historias, Curiosidades y mucho más en:

http://www.megaupload.com/?d=QTMIBYBU

pincha en:  

Accede a nuestra radio virtual pinchando sobre el ícono de Ivoox
Encuentranos igualmente en nuestras páginas webs amigas pinchando en el ícono VDM (Voces del Misterio)

http://www.vocesdelmisterio.tk

La tormenta (solar) del fin del mundo


El escenario podría ser cualquier gran ciudad de Estados Unidos, China o Europa. La hora, por ejemplo, poco después del anochecer de cualquier día entre mayo y septiembre de 2012. El cielo, de repente, aparece adornado con un gran  manto de luces brillantes que oscilan como banderas al viento. Da igual que no estemos cerca del Polo Norte, donde las auroras suelen ser comunes. Podría tratarse perfectamente de Nueva York, Madrid o Pekín. Pasados unos segundos, las bombillas empiezan a parpadear, como si estuvieran a punto de fallar. Después, por un breve instante, brillan con una intensidad inusitada… y se apagan para siempre. En menos de un minuto y medio, toda la ciudad, todo el país, todo el continente, está completamente a oscuras y sin energía eléctrica. Un año después, la situación no ha cambiado. Sigue sin haber suministro y los muertos en las grandes ciudades se cuentan por millones. En todo el planeta está sucediendo lo mismo. ¿El causante del desastre? Una única y gran tormenta espacial, generada a más de 150 millones de kilómetros de distancia, en la superficie del Sol.
Y no es que de repente hayamos decidido alinearnos entre las filas de los catastrofistas que predican el fin del mundo precisamente para 2012. Pero lo descrito arriba es exactamente lo que pasaría si el actual ciclo solar (que acaba de empezar después de más de un año de completa inactividad) fuera sólo la mitad de violento de lo que se espera. Así lo dice, sin tapujos, un
informe extraordinario financiado por la NASA y publicado Hace menos de un año por la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos (NAS). Y resulta que, según el citado informe, son precisamente las sociedades occidentales las que, durante las últimas décadas, han sembrado sin quererlo la semilla de su propia destrucción.
Se trata de nuestra actual forma de vida, dependiente en todo y para todo de una tecnología cada vez más sofisticada. Una tecnología que, irónicamente, resulta muy vulnerable a un peligro extraordinario: los enormes chorros de plasma procedentes del Sol. Un plasma capaz de freir en segundos toda nuestra red eléctrica (de la que la tecnología depende), con consecuencias realmente catastróficas. "Nos estamos acercando cada vez más hasta el borde de un posible desastre", asegura Daniel Baker, un experto en clima espacial de la Universidad de Colorado en Boulder y jefe del comité de la NAS que ha elaborado el informe.
Según Baker, es difícil concebir que el Sol pueda enviar hasta la Tierra la energía necesaria para provocar este desastre. Difícil, pero no imposible. La superficie misma de nuestra estrella es una gran masa de  plasma en movimiento, cargada con partículas de alta energía. Algunas de estas partículas escapan de la ardiente superficie para viajar a través del espacio en forma de
viento solar. Y de vez en cuando ese mismo viento se encarga de impulsar enormes globos de miles de millones de toneladas de plasma ardiente, enormes bolas de fuego que conocemos por el nombre de eyecciones de masa coronal. Si una de ellas alcanzara el campo magnético de la Tierra, las consecuencias serían catastróficas.
Nuestras redes eléctricas no están diseñadas para resistir esta clase de súbitas embestidas energéticas. Y que a nadie le quepa duda de que esas embestidas se producen con cierta regularidad. Desde que somos capaces de realizar medidas, la peor tormenta solar de todos los tiempos se produjo el 2 de septiembre de 1859. Conocida como
"El evento Carrington", por el astrónomo británico que lo midió, causó el colapso de las mayores redes mundiales de telégrafos (imagen bajo estas líneas). En aquella época, la energía eléctrica apenas si empezaba a utilizarse, por lo que los efectos de la tormenta casi no afectaron a la vida de los ciudadanos. Pero resultan inimaginables los daños que podrían producirse en nuestra forma de vida si un hecho así sucediera en la actualidad. De echo, y según el análisis de la NAS, millones de personas en todo el mundo no lograrían sobrevivir.

El informe subraya la existencia de dos grandes problemas de fondo: El primero es que las modernas redes eléctricas, diseñadas para operar a voltajes muy altos sobre áreas geográficas muy extensas, resultan especialmente vulnerables a esta clase de tormentas procedentes del Sol. El segundo problema es la interdependencia de estas centrales con los sistemas básicos que garantizan nuestras vidas, como suministro de agua, tratamiento de aguas residuales, transporte de alimentos y mercancías, mercados financieros, red de telecomunicaciones… Muchos aspectos cruciales de nuestra existencia dependen de que no falle el suministro de energía eléctrica.
Irónicamente, y justo al revés de lo que sucede con la mayor parte de los desastres naturales, éste afectaría mucho más a las sociedades más ricas y tecnológicas, y mucho menos a las que se encuentran en vías de desarrollo. Según el informe de la Academia Nacional de Ciencias norteamericana, una tormenta solar parecida a la de 1859 dejaría fuera de combate, sólo en Estados Unidos, a cerca de 300 de los mayores transformadores eléctricos del país en un periodo de tiempo de apenas 90 segundos. Lo cual supondría dejar de golpe sin energía a más de 130 millones de ciudadanos norteamericanos.
Lo primero que escasearía sería el agua potable. Las personas que vivieran en un apartamento alto serían las primeras en quedarse sin agua, ya que no funcionarían las bombas encargadas de impulsarla a los pisos superiores de los edificios. Todos los demás tardarían un día en quedarse sin agua, ya que sin electricidad, una vez se consumiera la de las tuberías, sería imposible bombearla desde pantanos y depósitos. También dejaría de haber transporte eléctrico. Ni trenes, ni Metro, lo que dejaría inmovilizadas a millones de personas, y estrangularía una de las principales vías de suministro de alimentos y mercancías a las grandes ciudades.
Los grandes hospitales, con sus generadores, podrían seguyir dando servicio durante cerca de 72 horas. Después de eso, adiós a la medicina moderna. Y la situación, además, no mejoraría durante meses, quizás años enteros, ya que los transformadores quemados no pueden ser reparados, sólo sustituidos por otros nuevos. Y el número de transformadores de reserva es muy limitado, así como los equipos especializados que se encargan de instalarlos, una tarea que lleva cerca de una semana de trabajo intensivo. Una vez agotados, habría que fabricar todos los demás, y el actual proceso de fabricación de un transformador eléctrico dura casi un año completo…
El informe calcula que lo mismo sucedería con los oleoductos de gas natural y combustible, que necesitan energía eléctrica para funcionar. Y en cuanto a las centrales de carbón, quemarían sus reservas de combustible en menos de treinta días. Unas reservas que, al estar paralizado el transporte por la falta de combustible, no podrían ser sustituidas. Y tampoco las centrales nucleares serían una solución, ya que están programadas para desconectarse automáticamente en cuanto se produzca una avería importante el las redes eléctricas y no volver a funcionar hasta que la electricidad se restablezca.
Sin calefacción ni refrigeración, la gente empezaría a morir en cuestión de días. Entre las primeras víctimas, todas aquellas personas cuya vida dependa de un tratamiento médico o del suministro regular de sustancias como la insulina. "Si un evento Carrington sucediera ahora mismo -asegura Paul Kintner, un físico del plasma de la Universidad de Cornell, de Nueva York- sus efectos serían diez veces peores que los del huracán Katrina". En realidad, sin embargo, la estimación de este físico se queda muy corta. El informe de la NAS cifra los costes de un evento Carrington en dos billones de dólares sólo durante el primer año (el impacto del Katrina se estimó entre 81 y 125 mil millones de dólares), y considera que el periodo de recuperación oscilaría entre los cuatro y los diez años.
Por supuesto, el informe no se limita a describir escenarios de pesadilla sólo en los Estados Unidos. Tampoco Europa, o China, se librarían de las desastrosas consecuencias de una tormenta geomagnética de gran intensidad.

La buena noticia, reza el informe, es que si se dispusiera del tiempo suficiente, las compañías eléctricas podrían tomar precauciones, como ajustar voltajes y cargas en las redes, o restringir las transferencias de energía para evitar fallos en cascada. Pero, ¿Tenemos un sistema de alertas que nos avise a tiempo? Los expertos de la NAS opinan que no. Actualmente, las mejores indicaciones de una tormenta solar en camino proceden del satélite ACE (Advanced Composition Explorer). La nave, lanzada en 1997, sigue una órbita solar que la mantiene siempre entre el Sol y la Tierra. Lo que significa que puede enviar (y envía) continuamente datos sobre la dirección y la velocidad de los vientos solares y otras emisiones de partículas cargadas que tengan como objetivo nuestro planeta.
ACE, pues, podría avisarnos de la inminente llegada de un chorro de plasma como el de 1859 con un adelanto de entre 15 y 45 minutos. Y en teoría, 15 minutos es el tiempo que necesita una compañía eléctrica para prepararse ante una situación de emergencia. Sin embargo, el estudio de los datos obtenidos durante el evento Carrington muetran que la eyección de masa coronal de 1859 tardó bastante menos de 15 minutos en recorrer la distancia que hay desde el ACE hasta la Tierra. Por no contar, además, que ACE tiene ya once años y que sigue trabajando a pesar de haber superado el periodo de actividad para el que había sido diseñado. Algo que se nota en el funcionamiento, a veces defectuoso, de algunos de sus sensores, que se saturarían sin remedio ante un evento de esas proporciones. Y lo peor es que no existen planes para reemplazarlo.
Para Daniel Baker,  que formó parte de una comisión que hace ya tres años alertó de los problemas de este satélite, "no tener una estrategia para sustituirlo cuando deje de funcionar es una completa locura". De hecho, otros satélites de observación solar, como SOHO, no pueden proporcionarnos alertas tan inmediatas ni tan fiables como las de ACE. Para Baker y los demás investigadores que han elaborado el informe, el mundo probablemente no hará nada para prevenirnos de los efectos de una tormenta solar devastadora hasta que ésta, efectivamente, suceda.
Algo que, según el informe, podría ocurrir mucho antes de lo que nadie imagina. La "tormenta solar perfecta", de hecho, podría tener lugar durante la primavera o el otoño de un año con alta actividad solar (como lo será 2012). Y es precisamente en esos periodos, cerca de los equinoccios, cuando serían más dañinas para nosotros, ya que es entonces cuando la orientación del campo magnético terrestre (el escudo que nos proteje de los vientos solares), es más vulnerable a los bombardeos de plasma solar.

Fuente: http://www.abc.es/